jueves, 13 de enero de 2011
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Limitan a bancos cobros moratorios
Actualmente, cuando se deja de pagar el mínimo exigido en su tarjeta de crédito, el banco aplica intereses moratorios sobre toda la deuda que está registrada en su plástico, incluso sobre mensualidades a meses sin intereses.
En adelante, ya no podrá cobrar intereses moratorios sobre toda la deuda en automático, ya que tendrá que esperar a que pase el tiempo reglamentario, de tres meses, para que se declare como crédito vencido.
En tanto no pase el periodo para declarar vencido dicho crédito, el banco sólo podrá aplicar intereses moratorios sobre los pagos mínimos no cubiertos en cada periodo.
Asimismo, las reglas del Instituto Central limitarán el pago de moratorios sobre mensualidades a meses sin intereses.
El ordenamiento señala que cuando una persona no cubra el pago mínimo, no se podrán de inmediato cargar intereses moratorios en las parcialidades a meses por intereses que todavía no sean exigibles.
Gabriel Pérez del Peral, director de la Facultad de Economía de la Universidad Panamericana, destacó que estas medidas son un tanque de oxígeno para las empresas y personas.
"Es un ganar-ganar, porque la percepción de abuso que tiene el cliente disminuye con esto, mientras el banco puede ganar volumen", mencionó.
"Al final, se beneficia a la gente... Las personas y las empresas están viviendo situaciones muy difíciles por el desempleo y por lo que viene en la fase de desaceleración internacional, que impactará a la economía mexicana", previó.
El académico opinó que las nuevas medidas del Banxico también favorecen a la bancarización en el País, al dar un incentivo para tener acceso a los servicios financieros formales.
"Es un paso adelante acotar la operación de los bancos y creo que mientras haya beneficios para los consumidores, salen ganando los bancos porque se genera mayor acceso", explicó.
Marco Carrera, vocero de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), agregó que tres meses es tiempo suficiente para los casos de acreditados que por causas de fuerza mayor se ven imposibilitados para pagar su deuda.
Añadió que, desde su perspectiva, los esquemas de cobros moratorios están diseñados para invitar al cliente a que no se atrase y cumpla con sus pagos.
fuente: el norte.com
martes, 1 de septiembre de 2009
Tips para personas con deudas grandes en tarjetas de crédito
1.- En primer lugar reconocer el mal uso de nuestro dinero y aceptar que hemos tomado malas decisiones financieras en el pasado las cuales nos han ocasionado estos problemas de endeudamiento. De esa manera estaremos dispuestos a pedir ayuda a Dios y así comprometernos a seguir sus consejos y principios de Finanzas establecidos en su Santa Palabra.
2.- Lo siguiente que hay que hacer es dejar de usar las tarjetas de crédito inmediatamente, si puedes hay que quemarlas y pagar todo en efectivo (si tienes efectivo gastas, si no tienes efectivo, no gastas. Así de sencillo)
3.- SI tus deudas son muchas hay que analizarlas detalladamente y colocarles un orden de prioridad. En Primer lugar hay que colocar las que cobran mayores comisiones y así sucesivamente hacer con las demás deudas para que de esa manera podamos empezar a pagarlas.
4.- Reestructurar las deudas más grandes con el banco. Ir a la sucursal y llegar a un acuerdo con la institución para que disminuyan tus pagos e incluso el interés que te cobran. (Los bancos gastan mucho dinero e juicios y demandas, así que les conviene llegar a un acuerdo con el deudor para evitar esos grandes costos y mucho tiempo que se llevan en arreglar esos asuntos. por lo tanto están dispuestos a negociar.
5.- Hacer un presupuesto que te ayude a controlar tus gastos y donde incluyas un rubro para el pago de las deudas. Hay que eliminar todos las salidas de dinero innecesarias como entretenimiento, comidas fuera de casa, diversión. Si disminuyes tus gastos hormiga, esas cantidades puedes dedicarlas a abonar a tus tarjetas y pagar a tus acreedores.
6.- Cambia tu estilo de vida. (Deja de vivir como lo haz estado haciendo comprando todo lo que te gustaba para mejorar tu estatus social. No te dejes llevar por la corriente materialista y vive de acuerdo a tus posibilidades)
7.- Analiza tus activos que tengas en casa y contempla la posibilidad de venderlo para de esa manera puedas cancelar tus deudas. (Si tienes dos carros, vende uno, vende algún otro bien o posesión que tengas y elimina tus deudas)
8.- Tratar de conseguir un trabajo extra, alguna entrada de dinero adicional la cual destines exclusivamente al pago de deudas.
9.- Aun teniendo deudas debes empezar a ahorrar algo de dinero, lo que sea, no importa si te parece muy poca cantidad, lo importante es hacer un hábito que después te ayudara a enfrentar imprevistos.
La solución al problema va a ser lenta y hasta dolorosa, porque tendrás que sacrificar algunas cosas que disfrutabas hacer. Pero recuerda que al final podrás experimentar la paz y tranquilidad que perdiste desde el momento que te endeudaste. Y no hay nada mejor que la satisfacción de experimentar un bienestar financiero que te brinde una verdadera felicidad.
jueves, 13 de agosto de 2009
¿Cómo evitar problemas con las deudas en tarjetas de crédito?
¿Cómo evitar problemas con las deudas en tarjetas de crédito?¿Cómo se conguja el verbo "tarjetear"?Se conjuga: "yo debo, tu debes, el debe...."Los compromisos contraídos con tarjetas de crédito en Estados Unidos se han cuadruplicado desde el año 1986. La deuda de los consumidores norteamericanos ha llegado a un billón de dólares. Para tener una idea de la seriedad del asunto, si colocáramos billetes de cien dólares, uno encima de otro, con un billón de dólares haríamos una columna de unos ¡cien kilómetros de alto! (unas setenta millas).¿Y cómo andamos los latinos? No mucho mejor que los "gringos". El crédito fácil ha sido un veneno para muchas de nuestras familias. Por un lado, porque muchos de nosotros crecimos en un pasado donde tener crédito era solo cosa de ricos, y por lo tanto nunca aprendimos a manejarlo. Por el otrolado, las oficinas de mercadeo en estos días promueven la idea de "disfruta hoy, paga después", una filosofía de consumo peligrosa. Así que, antes de "tarjetear", tome en cuenta estos principios económicos para no tener jamás problemas con el uso de su crédito:
- Nunca compre algo con tarjeta que no esté presupuestado
- Comprométase a pagar cada mes el 100% del balance
- Comprométase a no usar más su tarjeta de crédito.
a. Caliente el horno a fuego mediano hasta llegar a los 170° C
b. Prepare una bandeja para pizza y úntela con aceite o manteca
c. Coloque sus tarjetas en la bandeja, y esta en el horno por 15 minutos
d. Llame a la compañía y dígales que cuando caduque la tarjeta no quiere que le manden ningún reemplazo.
No se sienta mal. Eso no quiere decir que uno es un inútil porque las tarjetas no son para uno. Lo que ocurre es que hay ciertos tipos de personalidad que manejan mejor los conceptos y las ideas de tipo concretas . Esas personas (entre ellos tengo algunos amigos míos muy cercanos) no deben manejar un concepto abstracto como el concepto de crédito. "tarjetear" no es para usted, maneje dinero en efectivo. Si usted cumple en su vida financiera estos tres simples principios económicos, nunca tendrá problemas con ese tipo de deudas y ¡desde ahora podrá comenzar a conjugar el verbo "tarjetear" de una manera diferente!Fragmento del libro Como llego a fin de mes, paginas 109 a 111
miércoles, 29 de abril de 2009
lunes, 2 de marzo de 2009
Actitudes que nos llevan a quedar endeudados
1. Ignorancia, porque no se nos enseñó cómo administrar el dinero. Especialmente si vivimos en una sociedad donde su filosofía es gastar: “si no tiene dinero, consígalo”. “si no puede costear el gasto, hágalo de todos modos, usted se lo merece”2. Falta de dominio: Tenemos la tendencia de pensar que necesitamos todo “ahora” mismo. De alguna manera ha llegado a ser nuestro “derecho” el tener dos autos nuevos, ropa nueva cada semana, una linda casa y vacaciones apasionantes.
3. Mala planificación: No importa si las intenciones sean buenas, si una persona no tiene un plan que mida las entradas contra los gastos, está en camino de la deuda y problemas financieros.
El hecho de que una persona se encuentre endeudada es el resultado de una actitud anteriormente adoptada: la de no haber entendido o de no haber obedecido a los principios de Dios.
Endeudarse es un asunto que tiene que ver con los impulsos. Algunas personas tienen un deseo incontrolable de comprar cosas. A veces lo hacen para adquirir amor propio pero la mayoría de las veces por ignorancia.
Estar en deuda no es en sí el problema, la deuda es solamente un síntoma del verdadero problema: avaricia, impaciencia, temor, falta de disciplina, hábitos pobres de mayordomía, etc.
Cuando un cristiano sigue pidiendo dinero prestado, sin poder en realidad disponer de los medios suficientes como para devolver el préstamo, su categoría viene a ser la del engaño y la avaricia. No cabe duda de que este estado mental no hará otra cosa que separar a cualquier cristiano de la voluntad de Dios.
martes, 25 de noviembre de 2008
Tres tips para vivir con inflación superior a 6%
Este primer tip es válido para actividades como la remodelación de una casa o departamento, así como para la adquisición de algún automóvil, enseres domésticos, o incluso para el gasto educativo pagado por adelantado, siempre y cuando se tenga el dinero ya predeterminado para ese uso y se tenga certeza de la necesidad de adquirir el bien.
Segundo: invertir en UDI’s. Las UDIs son Unidades de Inversión que, para entenderlas, basta recordar al dólar: son una especie de “moneda virtual” en la que podemos invertir y en la que también podemos pedir prestado. Las UDIs existen a raíz de las altas inflaciones de México, y se ajustan tan rápido como se conocen las tasas de inflación. Así como un dólar puede valer 13.80 pesos, una UDI actualmente ronda los 4 pesos con 12 centavos.
Las UDIS no son muy promovidas actualmente. Esto se debe a que para un banco es más rentable pagar una tasa de 1% o 2% anual en una cuenta como el Libretón, en lugar de ajustar el valor del dinero tal que compense la pérdida de poder adquisitivo. De tal forma, el ahorrador debe indagar qué banco ofrece cuentas en UDIs y considerarlo seriamente como alternativa de inversión.
Tercero: eliminar deudas. Quizá este sea el tip más relevante para una alta proporción de la población que ha firmado felizmente muchos gastos con su tarjeta de crédito o que ha adquirido muchos plásticos y los tiene al límite. No sólo es importante pagar más del monto mínimo; es vital despojarse de una vez de varias tarjetas y quedarse sólo con una o dos.
Eliminar deudas es el camino más fácil a la recuperación del poder de compra. Ni modo, si esta Navidad hacemos un intercambio de regalos en lugar de regalos individuales, no pasa nada. Pero iniciaremos 2009 con una mejor preparación ante el complicado tiempo que se avecina.
martes, 1 de abril de 2008
El peligro de las Deudas
Qué significa tener una deuda?? se ha preguntado alguna vez usted eso?La obligación que uno tiene de pagar, satisfacer o reintegrar a otro algo, por lo común dinero, o de cumplir un deber.
Dinero que se adeuda a otra parte.
Préstamo de dinero u algún objeto que se tiene que pagar a futuro con intereses.
Dinero que se le debe a un individuo o a un banco
Desde el punto de vista de una empresa, una deuda se genera por la compra de bienes activos, por servicios recibidos, por gastos o préstamos, y pasa a formar parte del pasivo de la misma.
La definición de las Escrituras de la deuda es la incapacidad para cumplir con unas obligaciones acordados. Cuando una persona se vale del crédito para comprar algo, eso no es necesariamente una deuda, sino más bien un contrato. Pero al incumplir las normas de ese contrato, entonces sí se considera una deuda desde el punto de vista de la Biblia.
Proverbios 22:7 “El rico se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que presta”
El dicho “no pidas ni des prestado” parece un versículo de la Biblia, pero es una cita de Benjamín Franklin
El hecho de que una persona se encuentre endeudada es el resultado de una actitud anteriormente adoptada: la de no haber entendido o de no haber obedecido a los principios de Dios.
Endeudarse es un asunto que tiene que ver con los impulsos. Algunas personas tienen un deseo incontrolable de comprar cosas. A veces lo hacen para adquirir amor propio pero la mayoría de las veces por ignorancia.
Estar en deuda no es en sí el problema, la deuda es solamente un síntoma del verdadero problema: avaricia, impaciencia, temor, falta de disciplina, hábitos pobres de mayordomía, etc.
Cuando un cristiano sigue pidiendo dinero prestado, sin poder en realidad disponer de los medios suficientes como para devolver el préstamo, su categoría viene a ser la del engaño y la avaricia. No cabe duda alguna de que este estado mental no hará otra cosa que separar a cualquier cristiano de la voluntad de Dios.
Son muchas las personas que en la actualidad, se encuentran hundidos por causa de una enorme cantidad de deudas, y el uso inapropiado de las finanzas ha sido la causa de que su vida espiritual se haya desmoronado. Ya no pueden ocuparse de las necesidades de otras personas, de la manera en que Dios nos dirige para que lo podamos hacer, se sienten hundidos bajo un tremendo peso. Al mismo tiempo se sienten derrotados en sus hogares, en ocasiones acosados por sus cónyuges o frustrados e incluso intimidados por las personas a las que les deben dinero que están constantemente encima de ellos.
“Lleven siempre cuantas claras, paguen en efectivo, vivan libres de deudas” Arnold Blech
El número total de bancarrotas presentadas en corte el año pasado bajó a 618 mil casos, lo que representa un drástico descenso del 70 por ciento, si se compara con la cifra récord obtenida en 2005 de 2.1 millones de casos de quiebra, según la Oficina Administrativa de las Cortes de Estados Unidos en Washington.
Los propagandistas dicen, “eleve su nivel de vida comprando lo que desea y páguelo mientras goza”. La realidad es que al meterse en deudas lo que usted está haciendo es rebajar su nivel de vida para el futuro.
Daños espirituales de la deuda:
La deuda descarta la posibilidad de dar. La persona se justifica de no poder dar con la excusa de que tiene que pagar sus deudas primero.
Cuando se pide prestado siempre se abusa del futuro. El dinero que pedimos prestado debe ser pagado.
Pedir prestado le niega a Dios la oportunidad de obrar a su favor.
Muchas veces gastamos motivados por nuestro orgullo egoísta. Simplemente para dar una buena impresión a otros.
Sin lugar a dudas, la deuda personal es la estrategia número uno de Satanás en contra de los cristianos. Esta deuda personal se facilita a través de muchos paquetes y sistemas de entrega, en forma de tarjetas de crédito, Hipotecas, Compras a plazos, prestamos para autos, etc.
Muchos ven la deuda no solo como un hecho natural sino como un bien positivo, como lo demuestra la dinámica del mercado de bonos que es al compra y venta de deuda, tanto privada como pública.
Consumo; un factor critico.
Primero que todo, el consumo excesivo reduce el flujo de efectivo tanto para individuos como empresas. Si usted compra algo a crédito hoy, perderá parte del dinero hoy pero en el futuro perderá esa misma cantidad y mucho más.
En segundo lugar, el interés sobre los préstamos reduce todavía más el efectivo disponible.
En tercer lugar, la depreciación empieza de inmediato excepto en bienes raíces.
En cuarto lugar, sin dinero a la mano no queda capital para generar más ganancias por concepto de intereses.
En quinto lugar, se pierden oportunidades para inversiones futuras, para crecimiento o para aportar a causas dignas.
En sexto lugar, Los deseos se convierten en necesidades con el paso de tiempo. Las actitudes cambian a medida que adquirimos más cosas.
Debido a que la gente no tiene que pensar tanto en sus compras al usar crédito, todos los días se toman malas decisiones financieras.
En nuestro tiempo, la pregunta más crítica es cuánto debe uno consumir. Para salir adelante con el problema de las deudas, primero debemos pedir la bendición de Dios en cuanto a nuestras finanzas, segundo debemos pensar en consumir menos antes de gastar más. Esto tiene que ver con redefinir cómo pagamos los bienes y servicios que tenemos a disposición, así como cuándo pagarlos.
La literatura bíblica de la ley y la sabiduría nos advierte acerca de pedir prestado y prestar. La Santa Biblia no dice en ninguna parte que pedir prestado sea pecado, pero tampoco es sabio. Es más, Moisés instó al pueblo de Dios a no cobrar interés entre hermanos de la fe.
Es como si Dios advierte proféticamente sobre el problema social que viene como resultado de pedir prestado sin sabiduría.
Recuerde que endeudarse es tan fácil como resbalarse en una montaña cubierta de hielo. Y salir de las deudas es tan difícil como tratar de escalar esa misma montaña.
jueves, 10 de enero de 2008
Mejor aprenda a resolver sus problemas financieros

Pongamos atención a ellas:
Como ya hemos mencionado, no existen reglas mágicas que puedan sacar a todo el mundo de sus problemas financieros.
Sin embargo, sí hay algunas sugerencias que nos pueden ayudar, mismas que presentaremos a continuación.
Si uno tiene familia, es importante que todos participen, ya que ninguna persona puede hacer el trabajo sola.
Por lo tanto, asegúrese de que su cónyuge y sus hijos entiendan que la familia está pasando por problemas financieros y acuerden, junto con usted, tomar los pasos que les ayudarán a recuperarse.
1. Formule un presupuesto realista, y apéguese estrictamente a él. Esto significa que tendrá que revisar periódicamente las cifras, y que tendrá que reajustar su gasto y sus hábitos de consumo.
2. No realice compras impulsivas. Cuando vea algo que no ha planeado comprar, no lo haga. Vaya a su casa y piense sobre eso. Ya verá que difícilmente volverá a la tienda para comprarlo.
Nunca porte dinero o tarjetas de crédito si no tiene pensado realizar alguna adquisición. Esto le evitará muchos dolores de cabeza.
3. Evite las “grandes baratas”. Comprar un artículo que vale 5,000 pesos a un precio rebajado de 4,000, no siempre se traduce en un ahorro de 1,000 pesos.
Si usted, para empezar, ni siquiera tenía la necesidad de adquirir ese objeto, significa que gastó 4,000 pesos de manera totalmente innecesaria.
4. Compre sólo lo que pueda pagar en el momento. Si no cuenta con los recursos financieros suficientes para realizar una adquisición, no lo haga basándose en su ingreso futuro, ya que algunas veces éste no se materializa.
Una alternativa es guardar todas sus tarjetas de crédito en un cajón bajo llave (o de plano, cancelarlas) y comprometerse a vivir sin crédito por un tiempo.
5. Evite altas rentas o pagos de hipotecas. Uno siempre puede cambiarse a algún lugar en donde tenga que pagar una renta menor.
En caso de tener un crédito hipotecario, considere un refinanciamiento si considera que no puede hacerle frente a su mensualidad actual, e incremente sus pagos en el momento en que sus ingresos suban.
6. Trate de no cancelar sus seguros. Si la situación apremia, puede tratar de recotizarlos, buscando una suma asegurada menor o un deducible mayor. No tenerlos podría significar un problema mayor.
7. Evite ser obligado solidario o fiador de un préstamo para otra persona. Su firma le obliga como si usted fuese el acreditado principal. Uno nunca puede estar seguro que la otra persona vaya a pagar.
8. Evite obligarse conjuntamente con otras personas que tengan hábitos de consumo cuestionables, incluyendo parientes cercanos. Si, por ejemplo, usted le da a algún pariente una tarjeta adicional, y éste incurre en alguna falta, usted será el responsable.
9. No haga inversiones de alto riesgo, como especulaciones con algún bien raíz o en bolsa. Por el contrario, cuando uno tiene problemas financieros debe invertir de manera conservadora, en certificados de depósito o pagarés bancarios, o en sociedades de inversión de liquidez diaria y con bajo riesgo asociado.
10. Encuentre alternativas para el gasto. Por ejemplo, en lugar de ir a un restaurante, puede organizar un día de campo familiar. Cuando alguien le proponga una comida, mejor sugiérale verse en el museo, o en una caminata por el parque. En lugar de comprar películas, considere verlas en televisión o sacar algún libro de la biblioteca.


